Todo está bacano, excepto mi cabeza
Son las 5:00 am y te levantas con la disposición para trabajar, pero no con esas energías que sueles disponerte cada día. Aquel día, el cuerpo te pesa, los pies te duelen, pero no es un agotamiento sino más bien algo en cuánto a tu mente, aún peor estás saturado de tanto ajetreo de la semana. Entonces empieza tu jornada laboral, en vez de estar enfocado en cada reunión y actividad estás en otro mundo disociando tus responsabilidades. Al llegar a casa, tu pareja te pregunta como te encuentras porque últimamente no mantienes la misma actitud que sueles tener. Un día al estar solo en casa lloras descontroladamente de la ansiedad, se te dificulta respirar en donde tu cuerpo muestra debilidad general como si te fueras a desmayar. Pasaron los días y ya te sentías un poco mejor aunque nunca entendiste que te sucedió días anteriores.
Esto es un claro ejemplo de como hemos sobrevivido aprendiendo a sobrellevar situaciones como estas. Y, funcionamos muy bien incluso al estar agotados con ganas de tirar todo a la basura, el ser humano está científicamente diseñado para sobrevivir cualquier dolor, tristeza, decepción y la lista es gigante. Lo que pasa aquí es que normalizamos esos puntos cualquieras que no está bien palparlos seguido. Esto también esta relacionado con el hecho que pensamos que estamos normal y no contamos con una ayuda apropiada. Actualmente hay muchos apoyos que nos hacen caminar la vida menos tosca y dolorosa.
Quiero que sepas que no toda condición mental es una crisis de pánico. A veces no es solo eso sino perfeccionismo, insomnio, procastinación o adelantarse a lo que va a suceder. Ahora pregúntate esta vaina ¿desde cuándo carajos descansar ya no es una necesidad y parece un premio que debes ganarte? no necesitamos darnos permiso para sentirnos emocionalmente estables o incluso esperar a tocar fondo para reaccionar ante esto. Muy importante pedir ayuda profesional porque si tu no te mueves primero nadie sabrá que está pasando en tu cabeza.





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